miércoles, diciembre 24, 2008

LOLABECH US DESITJA
FELIÇ SOLSTICI D'HIVERN
TORNI EL SOL A REGNAR EL DIA
Caspar David Friedrich


Terry Riley - 03 - G Song.mp3




martes, diciembre 02, 2008

RITUAL DE PURIFICACIÓN DEL BLOG

















Los espíritus malignos conviven con nosotros y cargan sobre nuestras espaldas culpas, frases, ideas y complejos ajenos. Nos apartan de nuestro camino, de la vía que marca nuestro carácter y nuestros sefirot. Nos confunden atribuyéndonos virtudes y defectos que no nos pertenecen y nos venden soluciones prestadas que no podemos concebir. Son los genios mediáticos, los lares televisivos, los espíritus bufones que nos tientan con baratijas y pretenden rebajarnos a su propia y vulgar condición de espectadores intangibles en constante actividad embrutecedora.






























Lolabech inicia así un ritual de purificación para abandonar la negatividad, la pesadez y la rabia contenidas en las últimas entradas. Lolabech responde al solsticio de invierno con un recuerdo de las cálidas noches del verano, de la frescura de sus pócimas y la vitalidad de sus ademanes.






























¡ÁBRASE LA VENTANA! ¡ESCAPEN LOS ESPÍRITUS DE LA PESADEZ! ¡VUELVAN LOS TAMBORES A RUGIR EN SÍNCOPAS ENTRELAZADAS Y VUELVA LA VOZ DESNUDA A CANTAR SU PODER!

























Hay que empezar con una plegaria canónica para iniciar el ritual. Tomar la tradición como inicio y enseguida coger el camino propio, la interpretación intuitiva de la palabra. ¡Qué mejor que un canto re-virtuado con voces nuevas!
















Misa Luba -Kyrie












































































Los espíritus malignos, al vivir entre dos







mundos, codician hasta la más trivial de las ocupaciones humanas. En realidad









somos nosotros su pesadilla, somos nosotros los que estorbamos su retiro y les





irritamos con nuestros compromisos.



































































Los espíritus malignos, al vivir entre dos mundos, codician hasta la más trivial de las ocupaciones humanas. Somos nosotros los que les irritamos con nuestros compromisos.



































Hay otros espíritus malignos que ejercen una dictadura cultural. Nos bombardean con basura para que no vislumbremos nuestro camino. Impiden acercarnos a otras experiencias que, por lejanas, antiguas u originales, requieren una atención doblemente crítica, luego un desvelamiento mucho más enriquecedor.













Se sabe que los espíritus malignos son aficionados a desordenar armarios y cajones y a esconder objetos en el hogar. Tienen, por tanto, una idea mucho más categórica del orden, ya que de lo contrario no se molestarían en desordenar, o en todo caso no lo harían si éste no fuera el propósito. Tal estúpido menester les delata en su intrascendencia: al no ser capaces de vislumbrar la unidad y la sustanciabilidad del espacio, le atribuyen a éste compartimientos y le asignan tareas específicas, reconociendo vacuidad en un continente si en él no hay contenido y celebrando abundancia allá donde sólo hay acumulación.

No hay desorden si hay concierto. Los límites recuerdan la propia sustancia. El Universo es un tejido celular, homogéneo.







Paul Klee








Todo es posible en un espacio si éste se crea para demostrar su esencia imperturbable y todo es posible en cualquier otro lugar si esto ha ocurrido en éste.
























Alice Coltrane -Universal Consciousness


01 universal consciousness.mp3








































Los espíritus malignos nos explican el "camino recto", cómo si éste fuera el único posible. La iglesia fracasa en el lugar exacto donde el espíritu libre empieza a hallar signos reconocibles y principios de certeza, pues nos obligan a creer (suponer que o confiar en)allá donde somos capaces de entender. Hay un espíritu evangélico más auténtico en el principio de "Lo importante es amar" de Zulawski que en dos mil años de iglesia católica.

















Los espíritus malignos mienten, engañan y chinchan porque no se atreven ni a sentir odio. Cuando parecen que están riendo, no ríen, cacarean, mastican. Se sitúan por propia voluntad en una tesitura (insoportable para cualquiera de nosotros) de perpetua distracción, como una forma de vigilancia disuasiva, que anula cualquier posibilidad de afloración emotiva, y si ésta se muestra en un momento de debilidad, el espíritu maligno se retira muerto de vergüenza.





Son malignos pero a causa de su desmesurada vergüenza. Sufren doblemente la vergüenza por la falta de costumbre. De este modo, les es negado el reino de lo abstracto y lo indeterminado, o dicho de otro modo, el oxígeno espiritual.



Es una experiencia única observar a un creador en la cumbre de su talento, cuando ha creado ya un estilo propio y se manifiesta, ya no a partir de, sino según sus propias leyes con la soltura de un anciano artesano. Desaparecen los miedos, los complejos, las vergüenzas, y se hace la luz.



























Gracias a Anahit Simonian he descubierto a Sergei Paradjanov, un cineasta armenio fallecido en 1990. Su película Sayat Nova. The colour of the pomegranates (1968) es un retrato poético de la vida del poeta armenio Sayat Nova, desde el enamoramiento adolescente hasta su ingreso en un monasterio. Una película a descubrir en cada visionado. Un conjuro contra los espíritus burlones.