jueves, octubre 30, 2008

Acabo de leer que a Obama le gusta Coltrane. Oh, que bien. Pues mira, a mucha gente le gusta Coltrane, sobre todo John, porque a Alice no la conoce nadie. En fin, pues la cosa va de John Coltrane. Sí, claro, el John Coltrane del Blue Train o del My Favourite Things o el A Love Supreme. Vale, claro, es que es una maravilla. Ya lo sabemos todos. A Obama también le gusta Miles Davis. Oh, qué enrollao que es el tío. Supongo que el domingo por la mañana se pone el A Kind of Blue a todo trapo para que se entere el vecino. ¿Tengo que entender que a Obama le gusta meterse por los headphones un buen chute de The father, the son and the holy spirit antes de un mitin? ¿Que desayuna con el Ascension? ¿O que obliga a los responsables de la piscina pública de su barrio a poner el Bitches Brew mientras practica su brazada mariposa?
¿Qué significa decir que te gusta Coltrane o Davis? ¿Eh?
(Hay un par de discos póstumos e indescriptibles de Coltrane que os recomiendo con todo el fervor del que soy capaz: Stellar Regions y Interstellar Space).
No estaría mal que un candidato a la presidencia de los EEUU reconociera que le mola la misma mierda que a sus súbditos. Porque para decir que te gusta Coltrane es mejor decir que prefieres el Macarena, como cualquier otro presidente de los EEUU.
Pa' enrollaos los que saben...
Esto no es para la hora del té. Esto para la hora del whisky.

viernes, octubre 24, 2008



MISALUBA Septet tocará el sábado 25 de octubre en la clausura del Festival LEM.
Fábrica Moritz. Ronda Sant Antoni, 39.

19h. ANNA BLUME FAN CLUB
20h. MISALUBA SEPTET

Me gustaría mucho que vinieran. Tenemos tres temas nuevos.

Por otro lado, mi último descubrimiento musical es la increíble, única, irrepetible Colette Magny.
Por favor, hagan lo posible para bajarse todo lo que esté en sus manos.
Aquí os podéis bajar su disco más alucinante.

miércoles, octubre 08, 2008

¿REINA DE QUÉ?

Me ha llegado una publicidad por correo de la Caja de Castilla-la Mancha. El prospecto desplegable, antes de informarme de quién es el remitente, consta de una portada con una bobina de cine de fondo y la frase "Prepárate para sentirte protagonista...". No veo que tenga que prepararme para nada (y menos obligado, ya que aquí me instan a ponerme en situación con un verbo impositivo) y menos aún para sentirme protagonista, porque ya lo soy de mi vida y espero no serlo en la vida de nadie, y menos de un banco. Por otra parte, los puntos suspensivos, si me instan a algo es a tirar de inmediato a la basura una invitación fascista a la pérdida de mi anonimato.

En fin, abro el desplegable porque se despliega. Veo una masa curiosamente simétrica de algo que parecen unas mollejas y un electrodoméstico al lado de un 7% muy grande, la imagen repetida de un émulo de Marilyn Monroe lanzándome un beso y en la parte inferior, un Elvis de pacotilla alzándome el pulgar. Un segundo vistazo me lleva a leer frases sueltas: "Depósito de las estrellas", "Una buena película... Palomitas... Y a disfrutar...", "¡Esto sí que es espectáculo!". Caray, llevo muchos años insistiendo en que no hay buenas películas, sino películas buenas; que lo de buenas películas es un concepto consumista que nada tiene que ver con el cine, etc. Pues bien, como no entiendo nada, empiezo a leer desde el principio (hoy en día esto puede ser incluso un error), pero no se me ocurre mejor opción:

"Estimado Lucas: (¡Qué cachondos! ¡Dos puntos en lugar de una coma!)

¿Te gustaría sentirte importante en cualquier situación? ¿Saber que eres el auténtico protagonista? En Caja Castilla La Mancha (sin guión) queremos que seas el centro de todas las miradas, porque aquí tú eres la estrella."

Vale, así que es un banco, y las mollejas resulta que son unas palomitas y el trasto un palomitero. Bueno, todo en orden. Es un banco. Qué se puede esperar...

Pero me fijo en la chica que hace de Marilyn, y se me ocurre que he visto muchas veces representada la efigie de la actriz en aquella escena de La tentación vive arriba (The seven year itch, 1955) de Billy Wilder, y en casi todas podría asegurar que la modelo de turno que hace de Marilyn es mucho más atractiva que la propia Marilyn.

Y es que la actriz de marras ha pasado a la historia como el icono femenino del cine cuando, de hecho, lo es del merchandising del cine. El negocio de postales y posters ha entronizado ciertas películas e intérpretes que, en realidad, no son tan importantes en el séptimo arte. La película Casablanca de Michael Curtiz ha gozado de mayor popularidad en la foto fija que en los círculos cinéfilos, que prefieren (y me uno al sindicato) The Charge of the Light Brigade del mismo director, aunque Errol Flynn no sea tan interesante aquí como Bogart, o Pepe le Moko de Duvivier, si hablamos de una temática parecida. ¡Y qué decir de King Kong, de Tarzán, del monstruo de Frankestein! Vale que King Kong fue importantísima en su época, pero la postal de turno, en su reiteración obsesiva, no tiene ninguna voluntad de destacar, sino de delimitar.

Marilyn era una belleza aniñada, de perfil extraño, con una nariz muy pequeña y sin mentón. Una especie de niña grande que ponía la boquita de piñón y enternecía a todos los pederastas del mundo. Las piernas que enseña en la película antes mencionada no son el objeto del deseo tanto como el hecho de enseñarlas,; era la falda la que sugería entrega: una promesa de seducción consumada. Sin ir más lejos, Cyd Charisse, dos años antes, en Melodías de Broadway (The Band Wagon, 1953) de Minelli, había enseñado sus piernas en todo su esplendor. Pero Charysse era una bailarina, no una actriz, y el empaque seductivo de una actriz era mucho más recatado en aquella época (algo parecido a la historia del desnudo femenino en la pintura: si se trataba de una diosa griega no había problema, pero si Manet colocaba a una mujer desnuda merendando en el bosque, eso era un escándalo). Pero el merchandising no aprende, y nos sigue vendiendo una imagen del cine totalmente ajena a la historia del cine, porque bebe de sí mismo, no del cine.

Ustedes eligen:







Vuelvo a mirar a la falsa Marilyn del prospecto y sigo viendo a una chica que cumple con la función seductora de esta propaganda mucho mejor que Marilyn en el cine. Aunque la foto es terrible, esta modelo ocasional de profesión peluquera y vecina de Albacete es mucho más guapa. A menos que hayan pillado la foto de Internet y se trate de una aspirante a actriz natural de Dakota del Sur que está probando suerte en Los Ángeles dejándose fotografiar para la publicidad una cadena de pizzas a domicilio.



Marilyn era una buena actriz para los papeles que interpretó (con la excepción de The Misfits de Houston, si bien no fue su culpa, porque el papel le venía tan grande como la película al director). Es divertido comprobar el tandem que formó con Jane Russell en Gentlemen Prefer Blondes de Hawks. Las dos están espléndidas en su papel, de acuerdo a lo que su rostro inspira: Russell es una espabilada y Marilyn una ingenua.

Vuelvo al prospecto y miro a Elvis. Y me voy a dormir.