lunes, junio 30, 2008



Acabo de ver un Tristan und Isolde de Wagner y me he quedado alucinado con Waltraud Meier. Es una producción de 1998 para el Teatro Nacional de Munich bajo la dirección de Zubin Mehta. Hay que avisar que los decorados y el diseño de vestuario es lo más horrendo que cualquiera de nosotros haya visto en su vida, un verdadero disparate. Pero ¡ay! Waltraud Meier como Isolde es un verdadero descubrimiento. En el aspecto musical no voy a entrar en comparaciones porque no domino el tema, pero la expresividad y la fotogenia de Meier son prodigiosas. Aquí tenéis su "Liebestod".

P.D. Ben mirat, hay que reconocer que el color rojo del cabello de Meier y el fondo rojo y amarillo del telón está más próximo al poema final (a la muerte bella, liberadora y amorosa que describe) que en otras producciones.

Os recomiendo que aumentéis el tamaño de la página a 150 % ó a 200 % (clicad en la esquina inferior derecha de la ventana del Explorer, donde hay una lupa con el signo"+").

viernes, junio 20, 2008


¡¡NO SE ACERQUE A MENOS DE DOS METROS DE ÉL!!

Si ha mantenido contacto físico o espiritual con un cliente no dude en llamar inmediatamente al Servicio Toxicológico de España. Tlf. 333 22 11 00

Está terminantemente prohibido expresar dudas u opiniones en presencia de un cliente.
Usted es la voz y el rostro de la compañía. El cliente, no lo olvide, es solamente una factura pendiente.

miércoles, junio 18, 2008

MOON IN JUNE


Aquest dissabte 21 de juny participem en un homenatge a Robert Wyatt al bar Heliogàbal.

Serem MISALUBA, MIL PESETAS, JORGE CALVO, AIXÒNOÉSPÀNIC + XAVIER TORT + OLGA ÁBALOS
Bar Heliogàbal c/ Ramon y Cajal 80 (Gràcia) a les 22 h.

¡¡YO QUIERO MIS PERCEBES Y LOS QUIERO AHORA!!


La manera en que los medios de comunicación han cubierto la huelga de camioneros es un verdadero consuelo. Si esperábamos que unos medios afines a los partidos políticos mayoritarios nos mostraran cuál es la verdadera situación laboral de los camioneros, que les hicieran entrevistas o que les invitaran a hablar en televisión, es que hubiéramos pecado de algo que no somos. Y es que al fin y al cabo somos votantes. Bueno, hay una mayoría que vota.

En su lugar, los medios de comunicación nos han consolado con una crónica de sucesos en primera plana (un piquete atropellado aquí, un camionero huelguista quemado allá), una veraz y actualizada información sobre el desabastecimiento que la huelga comportaba (con entrevistas, eso sí, a la señora Pepita que quería un calabacín y ya no quedaban) y cómo no, la alarma de que no iba a quedar nada en las estanterías de los supermercados.

Qué importa si el camionero no obtiene beneficio. La ministra lo ha dicho muy claro: "Lo de la tarifa mínima obligatoria no tiene lugar en una economía de mercado". Menos mal que una ministra nos recuerda que en una economía de mercado el gobierno no puede intervenir para que esa parcela del mercado deje de estar paralizada, y a pesar de que el precio de la gasolina se haya duplicado en un año.


(El País 17/06/2008)
Pregunta. Pero ese acuerdo es, en líneas generales, muy parecido al de 2005. ¿No hay margen de maniobra para otro tipo de medidas? La tarifa mínima que ustedes rechazan existe para los taxis, y los transportistas autónomos se quejan de que tienen más margen...
Magdalena Álvarez. Es todo lo contrario, es curioso. El transportista puede poner el precio que quiera siempre que se lo acepte el mercado. Los mercados regulados como los autobuses o los taxistas tienen precios regulados y tienen menos margen de maniobra. Son un servicio público, definido como tal. El transporte de mercancías está totalmente liberalizado. Las tarifas mínimas no es que no las necesiten, es que no las quieren. Nadie ha querido profundizar en ese tema pero es que la mayoría del sector, el 88%, las rechaza. Es más, serían motivo de desacuerdo frontal. De hecho, el primer punto del acuerdo que firmaron los transportistas con los cargadores decía eso. Era la primera condición. Hay una minoría que las pide en desacuerdo frontal con el resto.


(Claro, como los taxistas cobran un salario igual que los conductores de autobús... Pues es igual pero no es lo mismo, definido como tal, qué curioso.)
Ay, estos autónomos, mira que nunca se habían sumado a una huelga general de trabajadores y ahora venga protestar, venga protestar...

jueves, junio 05, 2008

AVANZADILLA

Les presento aquí una avanzadilla de un post que preparo para http://www.riosperdidos.com/. Es posible incluso que utilice esta entrada como link para no ocupar demasiado espacio en la entrada final. Ya veremos. En todo caso, sigo con los temas iniciados en este blog de Xavi Calvo.

Les ruego que observen con detenimiento y fruición estos dos lienzos:
Mar de hielo (1823-24) de Caspar David Friedrich (1774-1840)
La balsa de la Medusa (1819) de Théodore Gericault (1791-1824)
Recomiendo clickar las imágenes para verlas más grandes y leer los vínculos de los títulos para entender el contexto de su realización.

En ambos cuadros nos encontramos con la intersección de una diagonal con una espiral en sentido contrario que responde a la llamada Proporción Áurea:


En el lienzo de Friedrich esta parábola no es exacta, obviamente, pues se ha tensado la composición para dejar aire en el margen izquierdo y se ha achatado la parábola para arrinconar el objeto narrativo del cuadro, y es que en el rectángulo más estrecho del arco (que denominaremos centro áureo) está el barco naufragado. Esa especie de lápida dorada de hielo que vemos en el margen derecho ayuda a dirigir la mirada hacia el barco. Lo maravilloso de este lienzo es que después de ver la embarcación arruinada y comprender lo que ha ocurrido, nuestra mirada vuelve al témpano para regocijarse en sus formas.

En el cuadro de Gericault encontramos esta parábola áurea vuelta hacia la izquierda. Podríamos afirmar que la forma de la vela sigue fielmente la curva de la misma y nos descubre a un segundo personaje, y digo segundo porque la diagonal proyectada por la situación de la gente de la balsa nos lleva en primer término al hombre que enarbola una pieza de ropa en la proa y que una ola levanta por encima de los demás. Es la fuga diagonal proyectada por el témpano en el lienzo anterior. Pero en el centro áureo vemos a un anciano que está de espaldas a los demás y que nos muestra su rostro. Todos están desesperados acechando el horizonte, intentando ser vistos por otra embarcación; en sus gestos hay una urgencia indescriptible. Pero el anciano tiene la mirada perdida, sujeta con una mano a un cadáver y con la otra apoya su cabeza en señal de abandono. Sabe que su destino está escrito y que morirá de inanición o ahogado como los demás.

En ambos lienzos hay una composición narrativa revelada por la intersección entre la diagonal y el arco áureo. Y ambos relatan un naufragio, su peripecia, la fuerza de la Naturaleza y sus consecuencias físicas o espirituales según una cosmovisión decimonónica, cuando todavía el hombre vivía a merced de los vientos y todavía existían zonas inexploradas en el mapa. Ahora se podrían organizar cruceros que visiten estos parajes de leyenda. Ya no es nuestro temor.

Aquí es donde quiero hablar de perpendicularidad en todas sus variantes: cosmogónica, espiritual, política, social. Hoy en día, los terremotos, los tsunamis y los huracanes han perdido toda trascendencia divina, ya no son un castigo, sino una casualidad. Pero curiosamente, aceptamos la crisis bursátil, la subida de los precios de los alimentos o la especulación inmobiliaria con la misma resignación. Seguimos votando, cada cuatro años, al rostro menos monstruoso, el que menos sacrificio de sangre de niñas vírgenes suponga. Y nuestro temor es ya totalmente doméstico.
La Economía como Naturaleza: nuestra única parcela de pasión sigue relegada al lamento.








lunes, junio 02, 2008

Muy querida señora M.I.A. ¿Podría un blancucho catalán formar parte de su grupo de bailaores? Me muero de ganas. Dancers will rule the world! Pero ¡ay! ¡maldita ciática!
Reviento de nuevo los colores del blog con azules, amarillos y rojos. Me siento pequeño, pequeño, pequeño...